El agujero de la capa de ozono


Seguro que en alguna ocasión han oido hablar del peligro del debilitamiento de la capa de ozono. ¿Es real el problema? ¿Cuáles pueden llegar a ser sus consecuencias? ¿A qué se debe? Si les interesa el tema a continuación les propongo nuevos elementos de juicio.

La capa de ozono se encuentra en la estratosfera, a unos 20 kms. de altura. En principio, el ozono (O3) se encuentra formando parte de un equilibrio natural. El problema radica en la entrada en el ciclo de la mano del hombre. Ello ha producido una disminución del contenido global de ozono a escala mundial y, sobre todo, un importante debilitamiento de la capa de ozono en la Antártida, principalmente en la primavera del hemisferio sur (otoño aquí).

La función del ozono es la absorción de los rayos ultravioleta procedentes del sol. El ozono impide que alcancen la superficie terrestre, evitando así los problemas que se les asocian: lesiones oculares y cutáneas y cáncer de piel; además altera la fotosíntesis vegetal y el clima.

En principio se pensó que los aviones que volaban a gran altura podían ser los grandes responsables. Incluso se paralizó el proyecto del Concorde, pero ésta no era la solución. Dicha solución se encuentra en la existencia en la atmósfera de contaminantes muy persistentes; es decir, nada degradables. Se trata de los clorofluorocarbonos (CFC), utilizados generalmente como aerosoles y en equipos de refrigeración. Dos son los mecanismos implicados:

Con la ayuda de la radiación UV los CFC son disociados liberando cloro. Éste reacciona con el ozono volviendo a dar cloro, continuando el proceso de forma cíclica, verificándose la desaparición de miles de moléculas de O3 con una sola de cloro (teoría clásica).

El segundo mecanismo, de reciente descubrimiento, implica la destrucción en la primavera antártica de un compuesto (el ClONO2) denominado 'compuesto de depósito de cloro' que sirve para detener la destrucción de ozono. A través de la formación de un importante vórtice polar en el invierno, el compuesto de depósito reacciona con ácido clorhídrico y vapor de agua dando lugar en última instancia a ClO, que a su vez activará átomos de cloro que actuarán sobre el ozono como ha sido descrito anteriormente.

El resultado es el agujero de la capa de ozono y el consecuente riesgo para la salud del planeta, y no sólo para el hemisferio sur (ya ha aparecido un pequeño agujero en el norte). Las soluciones están en manos de los grandes productores de CFC.

Víctor José Rodríguez Jiménez ('Foro Vecinal', Octubre-Noviembre de 1999).

 


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