Los recursos no renovables Para comprender de manera clara cuál es el problema que se nos plantea como sociedad dado el inminente agotamiento de aquellos recursos que hemos denominado como no renovables, se presenta en este artículo la dependencia de nuestra sociedad, de su economía por descontado, de estos recursos. Comenzando por el carbón, que durante los últimos años ha sido el motor de la industria y economía de nuestra región, siguiendo, y poniendo especial énfasis, por el petróleo, motor por excelencia de la economía ya no regional sino mundial, y terminando con otro recurso bien relacionado con este último como es el gas natural, abordaremos en qué forma los explotamos, los rentabilizamos, qué usos les damos y cuánto tiempo les queda o se estima que les queda. Los procesos químicos son el fundamento del desarrollo económico. En la base de cualquier desarrollo económico la transformación de las materias primas de que nos nutre la tierra en productos (semiacabados o acabados) constituye la piedra angular a partir de la cual, y ya mediante otros preceptos distintos (económicos, políticos, sociales...), la economía de un estado cualquiera puede resultar competitiva. Hacer rentable un proceso de elaboración químico resulta clave para el desarrollo de éste. Mediante el siguiente esquema se verá claramente qué factores intervienen en forma de costes en los procesos químicos, quedando bien a las claras el lugar que van a ocupar los recursos naturales en los propios procesos:
Queda, por tanto, claro el desdoblamiento de la función que cumplen los recursos naturales en las bases de la economía, en la producción de bienes. Por una parte tenemos su aportación (clara y evidente) como materias primas y, por otro lado, su aprovechamiento como fuentes de energía. Dentro del apartado de materias primas, aparte del carbón, el petróleo y el gas natural, tenemos como no renovables otras tan importantes como las minas metálicas, la sílice, la roca fosfática, la sal, el yeso, etc. Su contrapunto, cuya explotación representa la única vía clara de salida a nuestra civilización, se tiene en las materias primas renovables, tanto vegetales como animales (biomasa, en general). Respecto a las fuentes de energía (indispensables tanto para la industria como para el consumo doméstico), en los últimos años lo más importante a resaltar es el descenso del petróleo, rey absoluto hasta hoy, el aumento del carbón (más bien debido a la caída del petróleo consecuencia de su agotamiento) y, sobre todo, el auge de la energía nuclear, principal vía de salida a día de hoy de los problemas energéticos. De todas formas, la energía nuclear conlleva una importante carga antiambiental y, por tanto, antisocial: se debe al tema de los residuos nucleares. El carbón.- Al primero de los tres recursos que estudiaremos a continuación lo definiremos como rocas de tipo particular de residuos de origen vegetal y animal a las que se llega a través de procesos de presión, temperatura y/o factores biológicos. En orden creciente de estado evolutivo tenemos la turba, el lignito, la hulla y la antracita. En Asturias se produce el 42% del total de hullas en España. El problema actual de nuestra economía doméstica referida al carbón se debe a su precio. 1 Tm de carbón importado puesta en el Musel cuesta unas 6000 pesetas, mientras que la misma cantidad de carbón obtenido en Asturias sale a unas 35000 pesetas. Como ha quedado reflejado anteriormente, el futuro del carbón sigue dos pautas: una es su uso como combustible (energía) a partir de la combustión directa del mismo en las centrales térmicas o con la ayuda de agentes reductores en coquerías. La segunda pauta es la competencia también con el petróleo como materia prima. Cualquier cosa que se pueda obtener a partir del carbón se puede obtener también a partir del petróleo. En contra del carbón tenemos demasiados aspectos: su poder calorífico es menor, su composición es más heterogénea y se maneja peor por ser sólido. En su favor está la variable tiempo. Las reservas de carbón son mayores que las de petróleo. Los métodos de aprovechamiento del carbón como materia prima son la destilación (pirogenación, a partir de la cual se obtiene el coque, el gas de batería y BTX líquidos), la hidrogenación (que busca hacerlo parecido al petróleo), la extracción con disolventes y la gasificación (carbón a gas). El petróleo.- Mezcla de hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos que encuentran en yacimientos naturales. A partir del zooplacton se obtendrán residuos de tipo orgánico, a partir de los cuales llegaremos al petróleo. Representa, a día de hoy, el recurso del que se obtiene el 40% de la energía mundial. Tres cuartas partes de sus reservas se hallan en el Golfo Pérsico y el resto se concentra principalmente en el Cáucaso y en Venezuela. Se estima que le quedan 50 años de vida, aunque también se cree que los países interesados han escondido datos acerca de una mayor cantidad en la reserva a efecto de mantener elevados los precios actuales. En el mejor de los casos, en menos de un siglo el problema lo tendremos encima. La composición del petróleo varía mucho: desde C1 hasta C40, siendo determinable experimentalmente hasta C10. Un análisis elemental de un crudo medio nos da un 85% de carbono, un 12% de hidrógeno y un 3% entre nitrógeno, oxígeno y azufre. Los crudos pueden ser parafínicos, nafténicos y aromáticos (según qué tipo de compuestos predominen). Dos grandes bloques se abren respecto a los procesos que se realizan con el petróleo. El primero es el del refino (en refinerías). Se trata del fraccionamiento del crudo, del craqueo del mismo (C12 a 2 C6, gasolinas), del reformado (de la estructura de la molécula) y del refino final (eliminación de lo que no interesa). El otro gran bloque es el formado por la petroleoquímica. Se trata del conjunto de procesos que usa como materia prima productos finales o intermedios de refinería. Es una industria relativamente pequeña ya que utiliza un 5% del crudo total. En cualquier modo, son innumerables los productos que se pueden obtener a partir del petróleo. El gas natural.- El gas natural acompaña en la mayoría de los casos a la extracción del petróleo, si bien del gas se estiman unas reservas mayores, de unos 65 años. Se compone de hidrocarburos hasta C7 (metano principalmente), agua y gases (dióxido de carbono y sulfhídrico). Anteriormente no era explotado ante el desconocimiento de técnicas de transporte y de licuación. Las ventajas del uso del gas natural son las siguientes: elevado poder calorífico, no es tóxico, tiene una combustión limpia y un bajo coste. Varios son los procesos a los que es sometido: eliminación de gases ácidos (se absorben con etanolaminas o se separan mediante membranas), eliminación de humedad (por adición de alcoholes, adsorción...), eliminación de gases condensables y licuación (baja el volumen unas 60 veces).
Bibliografía: · 'Introducción a la química industrial', Vian Ortuño, Ed. Reverté, Madrid, 1994.
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Víctor José Rodríguez Jiménez ('Recursos Renovables', Agosto de 1998).
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